Nuestra historia

Solidaridad en acción: fundación de los hogares.

Transcurría el año 2011, cuando un grupo de visionarios liderados por el Padre Alberto Barros, en ese momento párroco de la Iglesia Catedral de Posadas, Misiones, deciden organizar un lugar que abra las puertas y el corazón a las necesidades de los hombres en situación de calle. La idea era que la solidaridad llegue a todos, sin importar la procedencia, la etnia o la religión. A partir de esta iniciativa nace el 2 de marzo de 2011 el Hogar San José Obrero, ubicado en la calle Troazzi al 1036 de la Ciudad de Posadas.

Posteriormente, y con el mismo objetivo, pero para las mujeres, el 2 de diciembre de ese mismo año se inaugura, en el predio del Hogar San José Obrero, un anexo independiente, el Hogar María Madre de los Pobres.

En principio, en ambos hogares, (20) voluntarios se dispusieron a atender en forma gratuita, tanto a hombres como mujeres en situación de vulnerabilidad y/o riesgos, o que fueran víctimas de violencia moral y/o física. Para ello se acondicionaron, lo mejor posible, dormitorios, cocina, baños y un comedor donde servir la cena y el desayuno para todos.
El servicio se extendió a las personas provenientes del interior de la provincia de Misiones, que acompañan a sus familiares que viajaban para ser atendidos en el Hospital de Posadas. Se detectó que un número importante no tienen los medios suficientes para pernoctar en Posadas, mientras dure el tratamiento de sus familiares.

Simultáneamente a esta tarea que se iba desarrollando y difundiendo en la sociedad, se fue promocionando en la ciudadanía la práctica de la solidaridad. El compromiso se manifestó en todos los que se acercaron para colaborar desinteresadamente; en principio fue la comunidad de la Iglesia Catedral y un grupo de voluntarios, pero luego se sumó el resto de la ciudadanía misionera a medida que fue creciendo el proyecto. Este espíritu de generosidad posibilitó que el 13 de junio del 2012, se habilitara el Hogar Padre Mugica, destinado exclusivamente a niños y adolescentes, ubicado en la Avenida Roque Pérez 2255 ex124, de la ciudad de Posadas, Misiones.

Creación de la Función Tupá Rendá

Con el objetivo de brindar apoyo a los tres hogares: el de varones “San José Obrero”; el de mujeres “María Madre de los Pobres” y el de niños “Padre Múgica”, se constituye el día 4 de agosto del año 2012, una asociación sin fines de lucro: la Fundación “Tupá Rendá”, nombre que proviene del guaraní, significa “morada de Dios”y que contiene el objetivo principal de la organización. Considerando que cualquiera sea la acepción de Dios que se tenga, en Él todos estamos incluidos sin importar religión, raza o color.

Ése es el objetivo principal, trabajar por una sociedad donde “los hogares” no sean necesarios sino que cada uno de los integrantes tenga una familia que los contenga, los quiera. Esta no es la realidad actual, por eso se trabaja en concordancia con ese nombre la visión de convertirse en un lugar donde se respeten las creencias, todos sean incluidos y nadie quede solo.

El servicio que se brinda en los hogares va más allá de la ayuda material, se intenta también, con la colaboración de profesionales, dar contención e interiorizarse en la problemática de cada uno. Se logró, para ello, arbitrar los medios para articular con otros organismos del estado para obtener, cuando fuera factible, una solución tanto desde el punto de vista laboral, como familiar. Para abordar la problemática de los adultos se realizaron articulaciones con el Hospital Escuela, Salud Mental, Monoclínico Manantial, Oficina de Empleo Municipal, Atención Primaria de la Salud (Municipalidad de Posadas), Desarrollo Social, Calidad de Vida de la Municipalidad de la Ciudad de Posadas, Hogar de Día, Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia, Defensoría de los Derechos de Niños/as y Adolescentes entre otros.

Los hogares abrían sus puertas los 365 días del año, en los primeros años a partir de las 19:00 hs. el de los adultos, y a las 18 hs el de niños, hasta las 8.00 hs del día siguiente. La persona que ingresaba tenía la posibilidad de acceder al baño para el aseo personal, equipado con los artículos de limpieza correspondientes y ropero; pasaba luego al comedor donde se le servía la cena, posteriormente podía quedarse en la sala que cuenta con un televisor. Disponía de una cama con sábanas y mantas limpias, donde descansaba hasta el día siguiente, y desayunaba antes de dejar el hogar.

Cabe destacar que la cocina está atendida por cuadrillas de voluntarios que van rotando una vez por semana. Las comidas son elaboradas con productos variados: verduras frescas, carne, pollo y frijoles (garbanzo, poroto, lenteja y arveja) e incluye dieta recomendada por nutricionista.

Después de un tiempo de funcionamiento con esta metodología, el equipo interdisciplinario que posee la fundación, realizó una evaluación de los resultados que se obtenían y observó el escaso impacto que tenían en las conductas y hábitos de los niños. Los que ingresan se caracterizan por vivir en las calles, lo que los convierte en extremadamente vulnerables, ya que constantemente están expuestos, física y mentalmente, son maltratados, abusados y consumen sustancias adictivas que daña progresivamente su desarrollo. Se buscaron alternativas de solución y se evaluó la posibilidad de habilitar otro hogar, en un lugar más aislado que beneficie el tratamiento y rehabilitación de los niños. En Diciembre de 2014 las hermanas  de la Congregación “Hermanitas de la Inmaculada Concepción” donaron a la Fundación el predio que dicha congregación posee en la localidad de Santa Ana, ubicado en la calle Lapacho, esquina Hernández, manzana 200. Se acondicionó la vivienda, que cuenta con cinco habitaciones, tres baños, cocina, comedor, living. En el patio se fue organizando una huerta, lugares para cría de aves, conejos, animales domésticos.

Se realizó una primera experiencia con niños con adicciones. Se articuló con el Hospital, con hogares de tiempo completo, la Defensoría de los Derechos del Niño, la Dirección de Niñez, Infancia y Familia, Hogar de día que pudieran ayudar a estos niños. Entre otras actividades se puede mencionar, la preparación de alimentos para la cena, de 30 a 45 viandas destinadas a niños Mbyá Guaraní durante 3 meses. Estas viandas se entregaron en los lugares de la ciudad en donde las familias guaraníes se instalaban.

Balance de los primeros años

El balance de los primeros años de trabajo muestra cifras alentadoras. Se atendieron 340 personas adultas, de las cuales 19 lograron su reinserción laboral y familiar. Las personas que retornaron con su familia en el interior de la provincia, en un gran porcentaje se inscribieron nuevamente en establecimientos educativos, para culminar estudios; hubo casos de rehabilitación del alcoholismo; otros casos ingresaron a geriátricos, donde están atendidos y cuidados.

En cuanto al hogar Padre Múgica de Posadas, se atendió a 38 niños. La nueva estrategia utilizada permitió rescatar 8 niños de la calle, algunos fueron ubicados en hogares fuera de Posadas, y otros en el Hogar P. Múgica de Santa Ana. 32 niños están con algún familiar directo que aceptó el desafío de contenerlos. En este hogar también se han alojado Familias originarias Mbyá Guaraní con niños pequeños y Familias de Tareferos que llegaron desde la zona centro de la provincia con niños pequeños.

El hogar María Madre de los Pobres albergó a 45 mujeres. Entre ellas algunas de la comunicad Qom (toba), que llegaron desde Chaco y transitoriamente se encontraron en la ciudad de Posadas con el objetivo de vender sus artesanías.

En mayo de 2014 a raíz del cierre del Hogar “El Refugio”, 33 niños quedarían sin lugar donde vivir. El equipo profesional, buscando alternativas superadoras, decidió cambiar la metodología transformando el hogar de noche en un hogar convivencial, y como consecuencia de ello la Fundación se hace cargo de 15 de ellos.

El Hogar San José Obrero, originalmente en la calle Troazzi, se traslada a la calle Ángel Acuña 953, en dicho hogar actualmente viven 13 chicos de 3  a 13 años, varones y mujeres. Y el hogar Padre Múgica, en su nueva Dirección Ramón García 915, donde actualmente viven 5 adolescentes y jóvenes. Es decir son hogares convivenciales. En el hogar de jóvenes se presta un servicio periódico a neonatología del Hospital Madariaga, en los casos de que matrimonios vengan del interior, el esposo ingresa al hogar para dormir a la noche y se retira a la mañana, hasta que su esposa e hijo tengan el alta.

El hogar Padre Mugica sede Santa Ana,  tiene un terreno amplio, plaza en la cercanía, por lo que se utiliza para colonia de vacaciones de los chicos. En las vacaciones de verano, invierno y en los fines de semana largos se trasladan a esta sede para disfrutar del aire libre.

Esta nueva estrategia de trabajo ha dado sus frutos rápidamente, en menos de un año 5 hermanitos fueron adoptados por una sola familia, es decir no fueron separados. Posteriormente otros dos hermanitos han sido adoptados por otra familia, y al día de la fecha se encuentran muy bien con su nuevo grupo familiar.

En las búsqueda de acciones preventivas, se funda en julio del 2014 la guardería Papa Francisco en las calles Pedernera y Nicomedes Castro, para albergar niños de hasta 3 años cuyas madres trabajan en el servicio doméstico. De esta manera se evita que el bebé quede al cuidado de sus hermanos (niños también) y prevenir los riesgos que esa acción implica. Actualmente contamos con 13 niños, en el horario de 7 a 13h de lunes a viernes.